CamBioTec desarrolla el Proyecto “Innovación, transferencia de tecnología y extensionismo para el sector agroalimentario de México”.

Para los países en desarrollo, existe una necesidad apremiante de buscar mecanismos efectivos de impulso a sus sistemas agroalimentarios, con el fin de asegurar el abasto suficiente de alimento para su población. Lo anterior es una tarea compleja si se contemplan variables como: el aumento de la población mundial, la necesidad de nuevos procesos de industrialización, nuevos patrones de consumo de alimentos, mayor intensidad del uso “no alimentario” de los productos, los efectos del cambio climático, entre otros.

En este sentido, el extensionismo se vislumbra como uno de los mecanismos más efectivos para facilitar el acceso de los actores del campo a conocimientos y tecnologías de alto valor; impulsar su interacción con organismos dedicados a la investigación, enseñanza, agroindustria y otros, así como favorecer los procesos de transferencia de tecnología e innovación para fomentar la competitividad del sector.

Fue en este contexto que, en el periodo 2016-2017, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Instituto Nacional para el Desarrollo de Capacidades del Sector Rural (INCA Rural), encomendaron a CamBioTec desarrollar dicho proyecto con el objetivo de “Fortalecer el Sistema de Extensión Rural Mexicano y de los Grupos de Extensión e Innovación Territorial mediante un análisis de su papel dentro del sistema nacional de innovación agroalimentaria y la evaluación de buenas prácticas de extensionismo que se realizan en países integrantes de la Red de Gestión de la Innovación en el Sector Agroalimentario (Red Innovagro)”.

Para lograr lo anterior, CamBioTec eligió una metodología que incluyó:

  1. La integración de un grupo de expertos en extensionismo, transferencia de tecnología e innovación cuyo objetivo principal fue asesorar cada una de las etapas de la investigación. El Grupo Focal, como se denominó, fue conformado por profesionales de México, Brasil, Argentina, España, Chile y Brasil.
  2. Una revisión documental extensa de la literatura sobre extensionismo e innovación, que consideró el periodo de 2012-2016; utilizando las bases de datos de Literatura por pares (Scopus y Web of Science) y Literatura Gris (Google Scholar y Reportes académicos). La revisión documental consideró a los 16 países miembros de la Red Innovagro.
  3. La organización de una Gira de buenas prácticas en Argentina, en la región de Cuyo (incluyendo las Provincias de Mendoza y Santiago) del 04 al 11 de marzo de 2017 que llevó a cabo una delegación mexicana integrada por coordinadores de extensionistas de diversos estados de la República, así como representantes de la CamBioTec, del IICA y la C.P. Ligia Osorno, Directora General en el Instituto Nacional para el Desarrollo de Capacidades del Sector Rural.
  4. Un Seminario internacional de extensionismo, transferencia de tecnología e innovación, ante más de 180 asistentes (funcionarios, productores, extensionistas, coordinadores de extensionistas), con la finalidad de que intercambiaran puntos de vista en torno a los hallazgos de la revisión documental y la Gira de buenas prácticas para generar conclusiones y perspectivas a futuro, mediante un trabajo de reflexión colectiva.

Algunas conclusiones que derivaron del proyecto, fueron las siguientes:

  • En general, los programas de extensión se han enfocado más a los aspectos técnicos de las cadenas o sistemas producto y menos al desarrollo territorial o humano; además, los impactos económicos, tecnológicos y sociales del sistema de extensión y los programas específicos no han sido suficientemente estudiados y aquellos estudios que sí se tienen, no han sido utilizados para influir en un diseño de una política nacional de extensionismo rural.
  • Es un hecho que se debe cambiar la visión acerca de la figura del extensionista, en donde esta figura deja de ser un “todólogo” para formar parte de un equipo multidisciplinario que atienda las necesidades y demandas de los productores a través de formar equipos de trabajo en donde ellos se conviertan en facilitadores y orientadores. En este sentido, la visión va más allá de fortalecer las habilidades individuales, para mirar a las organizaciones, los sistemas y sus capacidades.
  • Los extensionistas necesitan mejor capacitación, diferentes perfiles y diferentes incentivos; además de un salario base justo y oportuno que mejore su calidad de vida y los incentive a mejorar su desempeño y calidad de sus servicios. Además, es importante que las instituciones involucradas, les aseguren en todo momento la provisión de apoyos en vehículo, equipo, capacitación y actualización técnica y metodológica; todo lo cual contribuirá a fortalecer su papel ante los productores.
  • En cuanto al componente de innovación, es necesario que el marco de política pública incentive las actividades de investigación y transferencia de tecnología para favorecer las innovaciones en el sector agroalimentario, con un enfoque territorial. Además, la existencia de Programas y convocatorias públicas en este sentido, deberán orientarse a lograr la difusión de la tecnología, así como incorporar innovaciones incrementales, para adecuarlas a los usuarios de las mismas o mitigar alguna debilidad de la innovación tecnológica identificada en su aplicación.

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